Presentación

Desde la Comunidad Cristiana el Faro trabajamos año tras año con un doble objetivo:
En primer lugar, mejorar la calidad de la asistencia y la ayuda que podemos ofrecer, según nuestros recursos, a todos aquellos que con sus demandas, se acercan a nuestras dependencias para ser atendidos.
En segundo lugar, queremos seguir cumpliendo el mandato divino de: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón… y al prójimo como a ti mismo”.
Durante todo este tiempo que el Faro está abierto, con Su ayuda, hemos podido, año tras año, alcanzar ambos objetivos.
En la Biblia hay muchos momentos en los que Dios también pide a su pueblo que hagan memoria de experiencias pasadas para que no caigan en el error de olvidarlas y perder así las bendiciones asociadas a ese recuerdo. Una de ellas acontece cuando su pueblo empieza a tomar posesión de la tierra prometida y después de cruzar el río Jordán en seco, Josué manda construir un pequeño monumento con 12 piedras para que en el futuro cuando sus hijos pregunten qué significan esas piedras ahí puestas de esa manera, puedan explicarles y recordarles la intervención de Dios a su favor. En la Comunidad el Faro nos identificamos con el final del mensaje que Josué dio a sus oyentes en esa ocasión: (Josué Cap. 4) y por lo tanto nuestra acción en todo este tiempo intentamos conseguir de cara al exterior “que las personas que nos rodean conozcan el poder del Señor” y de cara al interior de nuestra comunidad “que temamos al Señor todos los días”. Otra experiencia la protagonizó el profeta Samuel cuando después de una victoria de los israelitas sobre los filisteos, levantó una piedra para hacer memoria de ese acontecimiento (1º Samuel. 7:12) y le puso por nombre EBENEZER, que significa: “Hasta aquí nos ayudó el Señor”. Igualmente desde el Faro recordamos todos estos años de funcionamiento en la comunidad de Madrid, con esta reflexión, con idéntica certeza: ¡EBENEZER!